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Los buenos días y los 9 meses, que son 18

21 Feb

¡Hoy es 21 de febrero! Así que Eva cumple 9 meses de vida, que en realidad son 18 si contamos los 9 meses que estuvo “a la sombra” (de mi útero, no en la cárcel, je). En otras palabras, a partir de hoy, más o menos, Eva habrá pasado más tiempo extramuros que dentro 🙂

Le hicimos esta foto y vídeos pensando que iba a lanzarse a gatear, pero nada... se queda boca abajo tumbada relajadamente, gritando "tatatá blablablá papapá (e incluso) mamamá" hasta que la levantamos. Creo que lo de gatear no le parece glamouroso y directamente se va a saltar ese "paso"...

Le hicimos esta foto y vídeos pensando que iba a lanzarse a gatear, pero nada… se queda boca abajo tumbada relajadamente, gritando “tatatá blablablá papapá (e incluso) mamamá” hasta que la levantamos. Creo que lo de gatear no le parece glamouroso y directamente se va a saltar ese “paso”…

A lo mejor son las buenas vibraciones de esta fecha, o a lo mejor es simplemente que estos son días buenos de esos que aparecen de repente y te alegran la vida, pero el caso es que empiezo a tener suerte en eso que me amargaba el día a día: el curro. O mejor dicho, la ausencia de curro (remunerado, se entiende, que lavadoras todavía pongo unas cuantas). Últimamente me han llamado para un par de cosas de lo mío y otro par de cosas esporádicas de lo “ajeno”, por lo que, me cojan o no, al menos veo que hay vida al otro lado del currículum, lo cual es de agradecer… será que soy la única que sigue buscando curro aquí y no en Alemania.

Bueno, corto el rollo. Voy a hacer maleta, a recoger el hogar familiar y a comer con media familia antes de irme a Foz a pasar el finde con la otra media 🙂

Mmm… Iba a decir algo sobre el concurso de MamiBlog, en plan que hoy es el último día para votar y que sería genial que, si no me habéis votado, lo hagáis en este link. Pero no quiero ser pesada… Mejor no lo digo y no me hago odiar ;P

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3 euros la hora y un bulldog francés

6 Feb

Hoy, en mi sección ya recurrente de ofertas de empleo temibles, os enseño esta que encontré ayer. La enlazó también un perfil de Facebook, el del servicio de búsqueda de empleo de un ayuntamiento, el mismo que la oferta que pedía gente “sin cargas familiares”.  La oferta está en esta web, y es esta:

oferta 3 euros

Vamos por partes… porque tiene 3 líneas, pero qué 3 líneas:

– “Canguro para cuidar una niña de 6 meses, debido a nuestro trabajo sería por horas sueltas” – hasta aquí, todo bien.

– “Ideal para estudiantes” – Como dicen los modernos, OMG. Y como dicen los modernos escandalizados, OMFG. ¿A alguien se le ocurre algún trabajo menos ideal para estudiantes que cuidar de una niña de 6 meses? Ideales para estudiantes son otras muchas cosas, muchísimas, y todas muy dignas… pero ninguna tiene que ver con niñas de 6 meses. Aunque a lo mejor se equivocaron y no querían decir “ideal para estudiantes”, sino “para estudiantes ideales”. Entonces, pase…

– “Posibilidad de cuidarla en tu casa si vives por esta zona” – Mamaíña… yo no sé si dejaría a mi bebé con 6 meses a un estudiante, puede que sí, si fuera un estudiante conocido, de plena confianza. Pero lo que tengo más que claro es que la labor del canguro se desarrollaría íntegramente en mi casa, conmigo delante o en su defecto, mi novio delante o en su defecto, una, dos o cien cámaras de seguridad enfocando cada movimiento del estudiante en cuestión. Perdón si parezco un poco obsesiva… soy primeriza, puedo permitírmelo.

– “Podemos pagar 3 euros la hora” – De todas las frases célebres de esta oferta, esta es la más temible, la más escalofriante de todas. A mí me han llegado a pagar 10 euros la hora por repartir trozos de manzana en un supermercado, y 8 por repartir bombones. Entre 8 y 10 euros por dar camisetas, llaveros y fundas de móvil con el logo de una bebida alcohólica… y esta gente paga 3 euros por cuidar de su hija, en casa dios, y mejor a un estudiante. Mamaíña do Carmen… Tendría un pase si se hubieran equivocado y, en vez de 3 euros, querían decir 30 la hora.

Pero lo dudo…

Que nadie piense que esto es una crítica a los padres que confían a sus hijos a estudiantes. Yo también he sido estudiante, y ya entonces hubiera sido mejor canguro que muchas señoras de 40 años. Muchos estudiantes son gente mucho más de fiar que cualquier miembro de cualquier otro colectivo… Pero me llama poderosamente la atención que alguien pague una miseria, “mejor a estudiantes”, así en general, por cuidar de un bebé.

Tiene un pase si, en vez de bebé, querían decir bulldog francés…

Ala, dejo los temas escabrosos para centrarme en el Carnaval, que es lo importante 🙂

¡Saludos!

Las “cargas familiares” y la vergüenza que dan algunos

24 Ene

Hoy empecé el día envenenándome. Y no me refiero al café de cápsulas ni a un donete de hace meses que encontré en la cocina, no… Me envenené porque, navegando por los mares de la búsqueda activa de empleo, encontré esta escalofriante oferta.

ofertaza

Dejé reposar un poco el tema (todos sabemos yo sé a dónde conducen las reacciones poco meditadas) y, al comentarlo con otras personas, vi que más de una y más de dos disculpaban semejante requisito. Decían que, lógicamente, las empresas pueden buscar los perfiles que les gusten con las palabras que prefieran. Incluso decían que estaba bien pagado: 18.000/24.000 euros para un diplomado o licenciado, que no tenga familia (ni pretenda tenerla… ¿nunca? (“temporal – fijo”)… en fin, cada uno se pone a sí mismo y a su guión vital el precio que prefiere.

Me decidí a mandar a esta empresa un email en son de paz, preguntándoles qué definición le daban ellos al concepto “carga familiar”. Les aclaré que estaba escribiendo un texto para un blog y que me interesaba la respuesta.

Me respondieron amablemente lo que ellos quisieron decir con “sin cargas familiares”: “que posiblemente la jornada laboral del puesto que se oferta sea extensa de tarde”.

Y después, les respondí yo a ellos. Me ahorro el tecleo cortando y pegando:

“Muchas gracias por su respuesta, muy interesante. Con esta aclaración continúo escribiendo mi texto entonces.

Como sugerencia, que seguramente no les interese lo más mínimo, les aconsejo que la próxima vez que quieran decir “que posiblemente la jornada laboral del puesto que se oferta sea extensa de tarde”, digan ni más ni menos “que posiblemente la jornada laboral del puesto que se oferta sea extensa de tarde”. Es cierto que son algunas palabras más y escribirlas cuesta un poco, pero en su oferta solicitan diplomados o licenciados: malo será que no sepan leer y comprender esa frase, por compleja que sea. Y aunque no supieran, éticamente hablando queda mucho mejor poner “la jornada será larga de tarde” en lugar de recurrir a “sin cargas familiares”. 

Por otra parte, les gustará saber que puedo afirmar, por experiencia de varias generaciones, que incluso personas que cuidan de su familia son capaces de afrontar una jornada laboral extensa de tarde, de mañana, de noche y de fin de semana. Incluso personas con “cargas familiares” son capaces de entender que una jornada larga de tarde requiere mucha dedicación. Dios librase a la humanidad de lo contrario.

Aun así, lógicamente, es posible que algunas personas aspirantes no den el perfil por tener que ocuparse de su familia precisamente por las tardes. Eso es un hecho. 
Es evidente que ustedes pueden poner las condiciones que les dé la gana para buscar empleados, por lo que no les pido que entiendan mi sugerencia desde un punto de vista práctico. Les estoy hablando de otra cosa que puede que les suene o puede que no: la ética. Y no solo de ética profesional, sino sobre todo de ética PERSONAL, ya que me aventuro a pensar que incluso unos empresarios de primera categoría como son ustedes, además de sus madres, padres, hijos, nietos y demás parientes, en algún momento pasarán a formar parte del grupo que denominan “carga familiar”.
Sinceramente, espero que nadie se refiera a ustedes con ese apelativo tan impresionantemente asqueroso y repugnante.
Un saludo cordial.”
 
Habrá quien me siga diciendo que qué más da que pidan gente “sin cargas familiares”, qué más da que lo digan así de otra forma más light, si al final harán lo que quieran y escogerán a alguien “sin cargas familiares”. Es cierto: harán lo que quieran. Yo solo pido al mundo en general y al empresario en particular que, cuando se refiera a los seres humanos que contrata, tenga en cuenta una ética personal y unos valores a la hora de exigir requisitos, porque antes que empresarios, antes que empleadores, y mal que les pese a algunos, son personas. Y nosotros también. Somos personas con familia, no robots ni esclavos ni monas de laboratorio. Creo que pedir gente “sin cargas familiares”, permitir que una empresa ponga semejante requisito en una oferta, es el paso previo a ver en los buscadores de empleo requisitos como “se buscan heterosexuales / se contratarán personas sin relaciones afectivas / la empresa no aceptará currículums de personas que discutan mucho con sus parejas”. Dejemos que acaparen nuestra privacidad, démosles la mano, que en cinco minutos a alguno no le quedarán ni los pelos del sobaco.
En otro orden de cosas, habrá quien piense que estoy cavando mi propia tumba hablando así de algunas empresas que buscan empleados cuando yo misma estoy buscando curro. Podría ser… pero oiga, una prefiere quedarse tranquila haciendo valer sus principios, al menos para que dentro de unos años, cuando Eva me pregunte, no se me caiga al suelo la cara de la vergüenza. Creo firmemente que, o el ser humano se hace respetar hoy en día en este tipo de cosas, o terminarán haciéndonos (en España también) tests de embarazo antes de contratarnos como licenciadas o diplomadas, pensando que por tener hijos, perdón, “cargas familiares”, las mujeres y hombres somos menos capaces de trabajar por la tarde hasta la madrugada del día siguiente. La ignorancia es la madre del atrevimiento.
Porque sí: incluso la ignorancia tiene una madre.

El zumo y reciclarse

27 Nov

Hace unos días empezamos a darle a Eva un poco de zumo de naranja colado para merendar. Mañana empezaremos a probar con plátano, o pera… vamos, que empezamos a meter frutitas nuevas poco a poco 🙂 El zumo, los primeros días, no pareció emocionarle. Ahora se pone nerviosa cuando ve el biberón, emite sonidos ansiosos  y extiende los bracitos hacia él para que se lo acerquemos y poder bebérselo todo. Le encanta… (subiría un vídeo, pero WordPress es un incesante nido de problemas, digan lo que digan. ¿Por qué no habré hecho este blog en Blogspot…?).

Aparte de eso, hace un tiempo de mierda en Coruña. Frío, lluvia, viento, oscuridad todo el día, y unido a mi humor todo eso forma un cóctel cojonudo. Es por lo de siempre. Aunque sé que estoy en la gloria aquí en casa con mi neni, me da cada vez más la impresión de que volver a trabajar de lo mío es no difícil, sino prácticamente imposible después de un año entero de “inactividad”, y eso me agobia mucho. Hace un año, decía (porque estaba firmemente convencida) que a estas alturas de 2012 estaría ya trabajando de nuevo, pero no sé ni por dónde empezar. Bueno, sí. Estoy asumiendo ya que todo lo que llevo estudiado hasta ahora no me ha valido más que para entretenerme los primeros 10 años de mi vida activa. Que ya es algo.

Y a partir de ahí, y aunque me jode en el alma, voy a empezar a cambiar de rumbo. No me queda más remedio y creo que tengo que hacer algo antes de que la amargura me acabe cambiando la personalidad. Si no hay de lo mío, habrá que buscar de otra cosa. Sé que muchas personas darían un brazo por poder estar en casa todo el día con su bebé, a mí me encanta, pero creo que en mi vida necesito algo de tiempo para hacer mis cosas, sentirme útil fuera de casa, ganar mi pasta, ver que soy buena haciendo algo más que arroz con pollo y cambiar pañales. Estar con más gente, hablar de cosas diferentes, pensar en cosas que me gustan, hacer cosas que me gustan, moverme. Seguramente suene egoísta o pretencioso o desapegado, sé que es un trabajazo cuidar de un bebé y también sé que a la vez es lo mejor que hice en mi vida, pero necesito estar activa también en otros sentidos. Soy así, mal que me pese.

En fin… empezaré por escucharme un poco a mí misma en lugar de contar tanto con los demás, que aunque hacen lo que pueden, muchas veces no son capaces de entender algunas cosas. Y a ver si se me ocurre por dónde tirar.

Menos mal que noviembre se acaba…

 

El escalón y noviembre, que no mola nada…

30 Oct

Me acuerdo de que antes veía mamás por la calle con bebés de 6 meses y pensaba que eso me quedaba lejísimos… Eva ya tiene 5 y pico y parece que fue ayer cuando su papá y yo veíamos “Entre fantasmas” después de comer mientras ella daba patadas dentro de mi barriga. ¡El tiempo vuela! Lo único reseñable de estos días fue que Eva pasó un escalón de crecimiento de esos (¿era así como se les llamaba?) y durante unos días no comió normal, no durmió normal (teta cada 2 horas… ¡ni de recién nacida!), lloriqueaba, gritaba y estaba superultrahiperactiva. Peeeero ya pasó, y ahora, de repente, la noto mayor: ya podemos ponerle coletitas-surtidor, ya dice la A, la E, la I, y la U (la O de momento no se la oímos), ya mira sus juguetes con curiosidad (aunque acto seguido se los meta en la boca hasta el fondo), ya rueda ella sola, ya se ríe a carcajadas, ya me da caricias… y ya la pasamos del capazo a la silla del Bugaboo, donde va la mar de cómoda.

Aparte de eso… se acerca noviembre. Como sé que todos los noviembres me deprimo, todos los noviembres me deprimo (es algo así como un círculo vicioso). Sin trabajo y sin visos de tenerlo, empiezo a plantearme qué otras opciones me quedan: ¿estudiar? ¿más? y encima… ¿pagando? Mmm, no. ¿trabajar como freelance? A medio euro el artículo de 500 palabras… ¿Redecorar la casa? No. En fin… Creo que de momento me dedicaré a mirar a Eva, ya que sé que cuando tenga trabajo o alguna ocupación extra (aparte de limpiar la casa y hacer comida y esas cosas de mamás-que-“no-trabajan”) será eso lo que más eche de menos, mirarla sin prisa. Y a lo mejor nos apuntamos a yoga para mamás y bebés. Tiene que ser toda una experiencia…

A veces pienso en esos países como Noruega, que salen en las noticias porque amplían la baja de paternidad, con una de las bajas de maternidad mejores y no solo por ser de las largas, sino también por considerar que la maternidad es algo dignísimo de respeto, de ayuda y de ánimo, y no un lastre a la hora de trabajar, mientras que en España estamos en braguitas en ese aspecto y pensamos que por tener el culo 10 horas en una silla de oficina somos más productivos… En fin. Pero alegremos esas caras: ¿qué país nórdico puede presumir de una Sanidad de las mejores del mundo además de pública universal y gratuita de sol, toros y flamenco?

Acabando y empezando (porque estar quietas no es lo nuestro)

18 Sep

¡Pues nada! Al final, el examen no salió bien. Una parte de mí, la más grande, lo suponía, pero la parte pequeñita que guardaba alguna esperanza me obligó a pasarme las últimas semanas semiencerrada estudiando no sabía muy bien el qué para competir con otros 37 por un puesto de trabajo.

Y he confirmado que opositar no es lo mío. La vida puede dar mil vueltas, sí. A lo mejor en unos años, o meses, cambio de opinión cuando salga una plaza para funcionaria periodista en una institución y me vuelvo loca por presentarme… pero lo dudo. Aunque el examen me saliera mal, la lección queda aprendida y ahora sé que yo soy más de estudiar para aprender, para disfrutar y para ampliar horizontes.

(Suspiro)

Así que, tras esta minibofetada, he cerrado esta santísima etapa y he empezado toda contenta con mi minicursito de SEM y SEO, después de renovar el paro. También empecé a bucear por buscadores de empleo, de cursos y de otras historias que me hagan sentirme un poco útil fuera del ámbito doméstico (en este ya confirmé que soy todoterreno. Todas las mamás lo somos, jeje).

Y aprovecho este blog para comunicar que estoy HASTA LOS COJ… de decir y que me digan que la vida está muy mal, que con la crisis no hay curro, que todos somos unos desgraciados sin futuro. La crisis existe, sí señor, pero si dejáramos de una santa vez de hablar de ella en los medios y en los bares, iríamos perdiéndole el miedo y haciéndole frente, cada uno desde su casa, cada uno a su manera.

Mmm… no sé si tengo el día pesimista o todo lo contrario… mientras lo pienso, voy a enviar un par de currículums.

Un saludito!